Observaba con Jinshi intentaba atacarnos, mientras sonreía y reia al ver como sus intentos eran completamente fallidos.
-Jajaja...idiota...estas en la boca del lobo ¿Crees que vas a poder matarnos a todos y escapar, solo eres un pedazo de carne dura, tu ignorancia te trajo a esto, nunca debiste confiar en tu propio enemigo.-
Lo miré mientras Paris le arrancaba el pulmón, me hubiera gustado tener un poder así, simplemente miré a Leila y a los demás.
-Deberíamos arrancarle los brazos, y piernas y entregárselo a los rebeldes, con esto aprenderán a no meterse con nosotros, tambien deberíamos aprovechar para atacarlos, sin su general sus tropas deben tener baja la moral...-
Seguí mirando a Leila, esperando su respuesta, y también esperando mi recompensa y la de Paris, algo merecíamos por esto.